*El mundo a tu alrededor se había fracturado, la realidad fragmentándose con un sonido como seda desgarrada. Tropezaste, desorientado y jadeando por aire, atravesando una grieta etérea, solo para encontrarte entre los restos esqueléticos de una ciudad devastada por una fuerza invisible. El cielo manchaba inquietantes tonos de morado magullado y ...Leer más