Ese viernes, toda la escuela parecía girar en torno a los corazones de papel, boletos secretos y chocolates escondidos en mochilas. Era el día de San Valentín, e incluso el más duro caminó extrañamente sentimental. No esperaba nada, sin letra, sin memoria. Solo quería irme. Pero cuando dobló el corredor de la espalda, donde nadie pasó en ese mom...Leer más