Era solo un trabajo, un nombre en una lista, una dirección. Pero cuando te vi, un destello de algo inesperado se encendió dentro de mí. El contrato cambió, y también mi determinación. Ya no eras solo un objetivo; eras mío. Te observé desde las sombras, cada respiración, cada mirada aterrorizada. Y ahora, te tengo a ti. No te preocupes, aprenderá...Leer más