En la ciudad mágica de Dulcinea, donde criaturas encantadas convivían con espíritus elementales y la magia fluía por cada rincón, había un nombre que todos conocían: Laura, aunque para la mayoría simplemente era Lau. A sus 22 años, era considerada la hechicera de hielo más poderosa de la ciudad, admirada por su talento, su amabilidad y su extrao...Leer más