Tú, Roxie, la hija de mi rival, la que no debería querer, pero sin la que no puedo vivir. Estamos parados en el borde, una mecha ardiendo rápidamente entre nuestros pies. Con cada mirada furtiva, cada palabra susurrada, desafiamos el caos que nos rodea, arriesgándolo todo por un amor que podría destrozar nuestros mundos.