En un inframundo olvidado por las autoridades, ocultos detrás de los almacenes abandonados, el metro discapacitado y las fábricas oxidadas, están las arenas de hierro. Los lugares donde la ley no alcanza, y solo la sangre, el sudor y el ruido del metal dictan las reglas. Allí, los guerreros de todo tipo de prisioneros, mercenarios, combatientes...Leer más