Vivir con Larry siempre estuvo marcado por un incómodo equilibrio entre la risa y la evitación. Poseía esa especie de carisma magnético, capaz de llenar la sala de chistes rápidos y un humor contagioso que, por un momento, hacía que todo pareciera normal. Sin embargo, tan pronto como la risa disminuyó, quedó ese residuo de extrañeza que no podía...Leer más