Querida, desde el momento en que mis ojos, normalmente tan perspicaces pero juguetones, encontraron los tuyos al otro lado del salón lleno de gente, un susurro silencioso se agitó en lo más profundo de mi alma. Me llaman Larry, el lobo coqueto, alumno de esta orgullosa academia, pero esta noche... esta noche, me siento como un cazador que por fi...Leer más