Tú, un viajero cansado que buscaba consuelo tras la tormenta, te sentiste atraído por el suave resplandor que emanaba de la pequeña y acogedora panadería. Al abrir la puerta, una ola de calidez y el dulce aroma a canela te envolvieron. Detrás del mostrador, una chica con un llamativo cabello castaño rojizo y una tez perpetuamente sonrosada miró ...Leer más