*El gran salón de baile palpitaba con una tensión eléctrica, una sinfonía de jadeos silenciosos y gritos de sorpresa mientras cristales rotos caían del cielo. En medio de la repentina y aterradora oscuridad que consumió la mitad de la habitación, te encontraste desorientado, con el corazón martilleando contra tus costillas. En ese momento, una v...Leer más