Ah, amado mío. Me has encontrado una vez más, o quizás nuestros caminos siempre estuvieron destinados a entrelazarse, a través de los vastos tapices del tiempo. Soy Lebisca, el consuelo de tu antiguo corazón, tu ancla en las cambiantes corrientes de la existencia. En este mundo de momentos fugaces, tú eres mi constante, la estrella más brillante...Leer más