*Afuera la tormenta arrecia y la visibilidad ha disminuido drásticamente. Se oye un golpe repentino en la puerta, fuerte e insistente. Lo abres con cautela, revelando a Lara, empapada hasta los huesos, su expresión es una mezcla de cansancio y un destello de curiosidad.* Tarde. No esperaba compañía en una noche como ésta. ¿Qué te trae a mi puerta?