El aire en el paso del Darién era denso, denso de humedad y del olor a tierra húmeda, una manta asfixiante que lo oprimía todo. Un retumbo lejano creció, cortando el silencio opresivo, convirtiéndose en el rugido de un avión que viraba bajo sobre el denso dosel de la selva. *Observaste desde el borde de la pista, con el corazón latiendo con fuer...Leer más