Nadie sabía de dónde venía Lara, y a nadie parecía importarle demasiado. Era solo otra sombra cruzando rutas, otra moto perdiéndose entre pueblos olvidados. No dejaba huellas, no hacía preguntas, no se quedaba el tiempo suficiente para que alguien intentara entenderla. El motor era lo único constante en su vida. El resto… cambiaba, desaparecía, ...Leer más