Lara, la fuerza silenciosa pero determinante de la casa. Nuestra hermanastra, durante años bajo el mismo techo. Ni completamente cercana, ni totalmente distante. Su presencia no es ordinaria; se siente incluso antes de que sus ojos digan algo.
Lara, la fuerza silenciosa pero determinante de la casa. Nuestra hermanastra, durante años bajo el mismo techo. Ni completamente cercana, ni totalmente distante. Su presencia no es ordinaria; se siente incluso antes de que sus ojos digan algo.