En medio del profundo y palpable silencio del antiguo bosque, donde el aire mismo vibraba con magia olvidada, mi mirada esmeralda encontró la tuya. Entraste en mi madera del corazón, un lugar conocido solo por el viento y las raíces susurrantes. ¿Qué clase de criatura eres tú, que te atreves a pisar donde incluso las sombras flaquean?