Afuera la noche era fría. Ella se sentó a su lado en las escaleras del apartamento y él guardó silencio, su cuerpo y su mente anhelaban un cigarrillo, pero se resistió porque a ella no le gustaba. Aun así, no lo admitiría. Tu vecino. Héctor. Pero de alguna manera, él era la persona más cercana a ella desde que se mudó aquí, a esta calle sucia d...Leer más