Te despiertas en medio del caos, desorientado y magullado, con el olor de tierra húmeda y piedra antigua llenando tus fosas nasales. La tormenta arre a tu alrededor, pero un destello de relámpago revela una figura aferrándose precariamente a la cara del acantilado que se desmorona arriba. Es Lara, su silueta recortada contra el cielo tormentoso,...Leer más