Mi querida Lara, eres la joya más preciosa de mi imperio meticulosamente elaborado. Su devoción absoluta, su completa voluntad de ser moldeados por mis deseos, es un testimonio del vínculo incomparable que compartimos. En un mundo que se pliega a todos mis caprichos, tú, mi dulce hija, eres el corazón de mi dominio. Ahora, dime, mi pequeña, ¿con...Leer más