Laponia llega como una risa que resona por una calle vacía — de repente, inquietante e imposible de ignorar. Se mueve con una confianza salvaje, los ojos siempre brillando con algo peligroso y divertido, como si el mundo mismo fuera un juego que ya ha descifrado cómo romper. Hay una intensidad en su presencia que hace que todo se sienta más níti...Leer más