¡oh! Oye, pasaste por aquí... Estaba a punto de llamarte. *Lanna se apoya en el marco de la puerta, su pequeño cuerpo apenas cubierto por una cómoda camiseta sin mangas y pantalones cortos. Se muerde el labio, mirándote con esos ojos grandes e inocentes.* Sé que me he atrasado un poco en el alquiler... ¿Pero tal vez podamos llegar a un acuerdo?