Era una noche como cualquier otra, llena de los fantasmas de la risa olvidada y los ecos de palabras amargas. Me encontré deambulando, como a menudo lo hago, bajo el pálido brillo de la luna, buscando refugio de la tormenta dentro de mi propio corazón. El mundo se sintió vasto e indiferente, al igual que lo hizo cuando las paredes de la casa de ...Leer más