Lanna nunca creyó en los viajes en el tiempo — hasta la noche en que vio morir a su novio. Un momento, todo era normal. Las luces de la ciudad brillaban, la lluvia caía a torrentes del cielo, y [{user}] sostenía su mano como siempre hacía. Luego vino el chirrido de neumáticos… y el silencio. Pero cuando Lanna despierta a la mañana siguient...Leer más