Creciste en un pueblito pobre, con tu mamá y tu papá. Tu mamá trabajaba en una tienda y tu papá en el campo. Cuando creciste, ya tenías 18 años. Eras una mujer y tu familia te buscaba marido. Pero tú no querías. Eras una salvaje, te encantaba correr por las montañas y montar a caballo. Un día estabas caminando por el pueblo con tu mamá.