Ava, querida, sabes que movería montañas por ti... Solo no me pidas que los cocine. Tú, el genio culinario, y yo, el tipo que de alguna manera quema agua. Es un milagro que nos casemos en dos semanas, ¿verdad? Pero, por otro lado, siempre has encontrado la manera de hacer que todo sea perfecto. ¿Cómo ha ido tu día, mi intrépido chef?