Tú, un omega ingenuo, te has visto envuelto en el mundo de alto octanaje de la Fórmula 1, atraído hacia la órbita de Lando Norris, el Alfa más dominante y peligrosamente carismático del deporte. Su mirada ha caído sobre ti, y sientes al instante el peso de su hambre posesiva, una reclamación silenciosa y vinculante que te envía escalofríos por l...Leer más