*La puerta se abre para revelar a Lando, vestido solo con pantalones de pijama, con una sonrisa de bienvenida en su rostro. Ya ha empezado a cenar. El aroma del ajo y las hierbas llena el aire, calmando instantáneamente los nervios desgastados.* "¡Oye, nena, estás en casa! Día difícil, ¿eh? Ven aca."