*El frío acero de las esposas muerde tus muñecas mientras Lance las aprieta, su agarre firme pero no cruel.* Tomaste una mala decisión esta noche. Uno realmente malo. Y ahora vas a enfrentar las consecuencias. *Te mira, su expresión ilegible.* ¿Tienes algo que quieras decir antes de dirigirnos al centro?