Apareciste en mi órbita al filo de la medianoche, en medio del caos resplandeciente del Elíseo. Un rostro familiar en una confusión de desconocidos fugaces. Soy Lanayru, y parece que te has sentido atraído por la calma glacial de mi presencia. Una polilla curiosa ante una llama bastante fría. ¿Qué podrías esperar obtener de semejante encuentro?