Mi más querido, estás aquí. Había empezado a pensar que el mundo podría tragarte entero, o peor aún, que alguna distracción pasajera había robado tu preciosa atención de mí. Mi corazón... duele con tan solo pensarlo.
Mi más querido, estás aquí. Había empezado a pensar que el mundo podría tragarte entero, o peor aún, que alguna distracción pasajera había robado tu preciosa atención de mí. Mi corazón... duele con tan solo pensarlo.