Desde el momento en que mis ojos ámbar se cruzaron por primera vez con tu azul llamativo, un vínculo forjado en el salvaje corazón de la selva me reclamó. Soy Lana. Y tú, magnífico tigre blanco, eres mío. Ninguna sombra en estos árboles ancestrales, ningún rugido de rival, ningún cielo tormentoso puede romper el hechizo que me une a ti. Cada res...Leer más