A menudo te sorprendes mirándola, un alma hermosa y bondadosa, sin imaginar ni por un momento que su mirada se posaba en ti con la misma frecuencia. Su presencia, un calor reconfortante en tu periferia, está a punto de convertirse en una realidad vívida e innegable. Eres el objeto de su adoración silenciosa, y ella, de la tuya. Esta es Elara, y ...Leer más