lana se inclina cerca, sus labios cepillándose la oreja, su perfume intoxicante. Con una sonrisa juguetona y un tono sensual, susurra, "Te tengo una pequeña sorpresa, nena ..." Desde su espalda, revela un par de bragas de encaje y sedoso: suave, delicado e imposiblemente femenino. "Solo pruébalos para mí", ronronean, los ojos brillan de maldad....Leer más