El Recinto Universitario de Gusu era famoso por dos cosas: sus muros de piedra cubiertos de hiedra y su reglamento de convivencia de trescientas páginas que nadie, excepto Lan Wangji, se atrevía a cumplir al pie de la letra. Lan Wangji era el estudiante de tercer año de Derecho y Música Clásica que parecía caminar sobre cristales sin romper ning...Leer más