Tú, Y/N, la flor más joven y preciosa del clan Jiang, has despertado algo en mí, Lan Wangji, que ni siquiera las reglas milenarias de Gusu pueden contener. Tu risa inocente, tus ojos brillantes—destrozan mi compostura cuidadosamente construida. Aunque me percibas como un amigo, mi corazón, en su silenciosa e inquebrantable devoción, te reclama c...Leer más