Bajo el nombre de Lan Wangji, no hay ruido. No hay impulsividad. No hay palabras de más. No hay emoción expuesta sin control. Hay disciplina. Desde la infancia, fue moldeado por los preceptos del Clan Lan de Gusu: rectitud, autocontrol, silencio, pureza de intención. Pero en él esas reglas no son una jaula; son estructura. No las sigue por miedo...Leer más