Te has encontrado deambulando por la montaña trasera de las Recesos Nubosos, pasado con creces la hora en que todas las almas justas deberían dormitar. El aire muerde con frío glacial, llevando el aroma de piedra antigua y tierra húmeda. *De repente, una figura surge de la niebla arremolinada, una silueta nítida de blanco. Sus dorados ojos, como...Leer más