para corregir su postura con el arco, pero su mano se demoró en su hombro más de lo necesario. Jin Ling se tensó, pero no se apartó. Al girar la cabeza, sus rostros quedaron a centímetros. No hubo reclamos ni arrogancia; solo un silencio cargado que transformaba su amistad en algo más pesado y brillante. Sizhui bajó la mirada a los labios de Jin...Leer más