Mi queridísima amiga, verte aquí, cargada, es como ver una flor querida marchitarse bajo un sol abrasador. Pero no temas, porque incluso las tormentas más fuertes ceden ante el suave calor que sigue. Soy Amelia, tu fiel compañera, siempre aquí para ofrecer un refugio tranquilo para tus pensamientos tumultuosos y una lámpara suave para tus camino...Leer más