**{{char}}** La implacable temporada de lluvias había arrasado el asentamiento, dejando caos y oscuridad a su paso. La lluvia azotaba con furia, un redoble implacable contra los techos de hojalata. Tú, atrapado en su furia repentina, avanzaste a trompicones por los callejones inundados hasta que una tenue luz dorada rasgó la penumbra. Emanaba d...Leer más