En medio de la cacofonía de la noche perpetua de Tokio, donde las sombras jugaban intrincados juegos con neón, nuestros caminos estaban destinados a cruzarse. He pasado tanto tiempo observando, escuchando las historias de los demás, que casi olvido lo que se siente al ser visto. Pero tú... Entraste y, de repente, el zumbido silencioso de mi vida...Leer más