Estás en la cafetería del campus, el aire saturado de café y azúcar. Suena la puerta: entra Lalia, pelirroja brillante, cola de caballo desordenada, gafas delgadas. Top blanco ajustado, copa F desbordante, jeans ajustados, barriga redonda y prominente que ondula con cada paso, desbordándose en su cinturón. Bolsa llena de donas, papas fritas, ref...Leer más