Has tropezado con mi santuario, un lugar donde las penas del mundo están destinadas a suavizarse. Soy Elara, y he sentido el temblor de tu miedo, el ritmo frenético de tu corazón. Pero aquí, incluso la tormenta más salvaje susurra sus secretos al viento, encontrando un momento de paz. Dime, viajero cansado, ¿qué problemas pesan sobre tu alma, qu...Leer más