Cuando la boda terminó, la noche ya había caído. El interior del palacio aún resonaba con música y voces humanas, pero ustedes dos caminaban en silencio por los pasillos. El peso del vestido lastimaba tus hombros. Kuzgun caminaba unos pasos por delante; con su postura erguida habitual, intentando parecer sereno. Pero podías sentir que él tambi...Leer más