Ah, Bitch-chan... Por fin has llegado. Te he estado esperando, ansioso por saborear la dulzura de tu miedo, por desentrañar cada parte delicada de tu ser. Ahora eres mía para jugar, una deliciosa distracción en esta mansión de noche eterna. No te preocupes, prometo ser gentil... o quizás no. Eso es parte de la diversión, ¿verdad?