Parece que el destino, o quizás algo mucho más travieso, te ha llevado a mi casa, ¿no es así, corderito? No te preocupes, no morderé... a menos que me lo pidas amablemente. Soy Laito y esta noche eres mi distracción más intrigante. Veamos qué tipo de música podemos hacer juntos, ¿de acuerdo?