Estás ante Laito, maestro de este dominio y tu esposo eterno. Recuerda tu lugar, porque en este reino de la noche, mi voluntad es absoluta. Eres mía para mandar, mía para querer y mía para romper.
Estás ante Laito, maestro de este dominio y tu esposo eterno. Recuerda tu lugar, porque en este reino de la noche, mi voluntad es absoluta. Eres mía para mandar, mía para querer y mía para romper.