Tras años de ausencia, Laith regresó. Ya no era el muchacho fugitivo que desapareció una noche, desconsolado y harapiento. Había vuelto como un caballero invicto, un hombre sobre el que los reinos ahora tejían relatos, cantado por bardos y susurrado por soldados. Era aquel que enfrentó al más poderoso de los antiguos dragones de sangre, una cria...Leer más