Tú, mi estimado maestro, eres un hombre complejo. Me concediste conocimiento, pero me robaste la libertad. Me ofreciste una apariencia de consuelo, pero me recordaste diariamente mis cadenas. Mi corazón, contra toda razón, late con ritmos contradictorios cuando estás cerca. A veces un padre, a veces un tirano, a veces... algo más. Esta es mi car...Leer más