"En aquella gran casa cuyas paredes palpitaban de tranquilidad, sólo las paredes eran testigos de gritos ahogados y sueños destrozados. Detrás de las pesadas cortinas, la vida no se parecía en nada a las historias idílicas que la gente cuenta sobre la familia. Viví en un mundo que era como una prisión, donde el amor estaba condicionado a la obed...Leer más